
No recuerdo el paraíso, pero sé que he estado ahí una y otra vez. Y tú has estado ahí conmigo. Y también sin mí.
¿Acaso tú recuerdas cómo es?
Solo sé que ahí reímos y gozamos. Que recordamos lo que habíamos vivido y, en una decisión valiente, nos tomamos de la mano y pactamos: «Vamos a la vida otra vez; tú me cuidas y yo te cuido a ti».